Perdonar = Anestesiar ~ Olvidar

Estándar

El perdón es como el tiempo. Sirve para cubrir de una fina capa de sedimento que anestesia el dolor durante algún tiempo.

El perdón es el Felipe VI de la bondad pero eso no significa que la bondad lo perdone todo.

Dime cuánto dolor albergas y te diré que tu capacidad de perdonar es proporcional.

No te confundas. Perdonar no exime de responsabilidad como olvidar no implica anestesiar eternamente.

Dime cuánto odias y te diré que tu capacidad de perdonar es inversamente proporcional.

Si piensas que el perdón te da permiso para volver a cometer los mismos errores de forma casi compulsiva… espera sentado.

Perdonar es anestesiar y alejarse del dolor dejando de lado cualquier rencor.

Perdonar te hace libre pero no libera a quien te hirió.

Perdonar y dar otra oportunidad es como quemarse y volver a poner la mano en el fuego… oséase un suicidio en toda regla o no.

A veces el perdón es casi un acto automático pero no por eso se perdona.

Perdonar es soltar.

Pero uno no elige soltar ahora. Hay quien no consigue » soltar » nunca como quien nunca consigue perdonar.

Perdón es a culpa lo mismo que anestesia a muerto, osea imposible.

Perdonar implica un acto de profunda humildad pero no serás más humilde por perdonar.

Perdonar por amor es como aguantar por costumbre. Da igual que » ames » o » a guantes «…
si le culpas nunca le perdonarás…

y si realmente te quiere, no tendrás que perdonar porque habrá pensado antes de ofender o humillar.

Perdonar lleno de rabia es como olvidar pensando todo el día en la » afrenta de Corpes «. Imposible.

Para perdonar primero hay que dejar de juzgar y sin juicio no hay culpa… y sin culpa ¿ qué habría de perdonar ?.

Perdonar por costumbre a quien te daña por hábito es como regalarle tu dignidad envuelta en papel de regalo y con lazo incluido… masoquista.

Perdona, anestesia, libera, suelta, olvida… haz lo que quieras…

pero APRENDE.

¿ Y tú qué prefieres… pedir permiso o pedir perdón ?.

image

Publicado desde WordPress para Android

Pasado = Referencia ~ Residencia

Estándar

Todos tenemos un pasado y si no lo tienes es que no sabes lo que es vivir o, tal vez, es que vives en el pasado, anclado a viejos raíles obsoletos que se han convertido en » algo » más que una referencia; tu residencia.

Residir en el pasado puede ser cómodo, puede ser rutina pero no puede ser siempre.

El pasado no se elige pero siempre puedes elegir cómo te afecta tu pasado.

Hay quien es feliz viendo un partido de fútbol y disfrutando de un helado de chocolate, y no necesita más para vivir con dignidad.

Porque esas son sus referencias. Cuando tus referencias se convierten en residencia, entonces el pasado eclipsa todo tu presente, y tu vida se convierte en un eterno » nido vacío «, del que se te hace imposible escapar.

A veces » vivir del pasado « puede ser rentable en el corto plazo.
Es el caso de las empresas que hacen de la fama de antaño, su palacio particular,
convirtiendo aquellas estrellas de ayer en hambre para mañana,
mientras » vivir de las rentas « se erige como la estrategia de elección, en un mercado cada vez más competitivo.

Cuando haces de tu pasado tu residencia habitual, da igual adónde lo lleves porque será como el bambú o la hierba asiática: crece en cualquier parte.

Y cuanto más te esfuerces en comprenderlo más raíces echará dentro de ti.

Habitar en el pasado es como quedarse en los cinco primeros minutos de » Mis 50 primeras citas «

sin remedio. Sin posibilidad de cambiar el final.

Imagínate parecerte a Drew Barrymore siempre.
Sin posibilidad de mejorar.
Sería algo así como divertido pero no realista.

Lo único realista es que aceptes el pasado como lo que es: una simple referencia vital que te sirve cual » trampolín » o como » aspiradora «, a la hora de emprender tu presente.

Las referencias no se eligen pero tú eliges qué hacer con tus referencias.

Ahí fuera te espera una vida. Seguramente no es como la imaginaste… ni siquiera se acerca a lo que un día pensaste que sería…

pero siempre puede ser mejor. Y eso sólo depende de ti.

¿ Y tú… qué haces con tus referencias ?.

image

Publicado desde WordPress para Android

Comprender = Responder

Estándar

Comprender es como escuchar. A veces parece que solo escuchamos para poder responder como solo comprendemos aquello que podemos responder.

¿ A dónde vas ? manzanas traigo… es la máxima de un modelo solipsista que busca la respuesta inminente a todo…
hasta a lo que no la tiene.

Pretender obtener respuestas a todas las preguntas es como querer adelantarse a los tiempos, esquivando cualquier aprendizaje y sorteando la experiencia, que son, en definitiva, lo que nos permite acercar respuestas, más o menos ajustadas a las preguntas más inquietantes.

Querer comprenderlo todo es como curtirse en mil y una batallas que no te llevarán a ninguna parte, porque la incertidumbre viaja contigo, allá donde vas,
y es tan difícil deshacerte de ella, que por más que lo intentes, nunca lo conseguirás.

Comprendemos para vivir pero no vivimos para comprender.

Vivimos para hacer comprender que solo tú eres el artesano de tu destino, y nadie más puede hacerte » florecer «.

A veces las respuestas son evidentes; otras, se postergan sin cesar…
sea como fuere, son parte de un aprendizaje sin remedio, del que no se decide, se acepta o no, se vive o no, se comprende o no.

Para comprender es necesario dejar la prepotencia de lado, y deshacerse de prejuicios baratos que solo te alejan de tu objetivo, y de cualquier respuesta coherente que en el camino puedas obtener…

para construir nuevas sensaciones que antes no podías ver, y ahora hasta te gustan,
porque descubres que se puede mirar la vida con otros ojos; y se puede aprender a responder sin comprender.

No elegimos la vida que tenemos, pero siempre podemos elegir cómo vivir la vida que no elegimos.

Y unos eligen sentirla, y otros, eligen comprenderla
todos eligen vivirla.

Y es que aprender a vivir es también comprender que no todo se puede responder
mientras la vida te » demuestra » que por más que seas Tauro
tus limitaciones son más fuertes que tu capacidad o que tus ganas de saber.

Así que vive como elijas
y si eliges comprender,
empieza por comprender que la vida te responde,
en el tiempo y forma
cuando tenga que ser.

Adelantarse a los tiempos
puede que te proporcione respuestas,
pero no te hará comprender
porqué la vida se te » escapa «
intentando comprender,
lo que no estás preparado aún
para saber.

La vida no se hizo para comprenderla,
como comprender no te hará más libre;
pero siempre tendrás » libertad » para elegir,
cómo vivir tu vida;
qué respuestas te ayudan a querer, sentir y hasta vivir.

image

Publicado desde WordPress para Android

Divagar = Sobrevivir

Estándar

Divagar es más viejo que el Sol. De hecho, asumimos verdades que convertimos en fantasías para que dejen de doler tanto.

Por ejemplo

Todos somos escritores » en potencia «, de nuestra gloriosa existencia,
sólo que no todos nos sentimos con la fuerza, el ánimo o la motivación necesaria para plasmarlo a golpe de click, o dejando correr » ríos de tinta «.

Es una paradoja que entenderás al » ritmo » que » agarras » un boli y te pones a escribir.

Divagar se ha convertido en todo un deporte nacional.

Porque somos unos » humanos » de lo más presumido.

Presumimos lo mismo de belleza que de ausencia.
Lo mismo nos da un roto que un descosido.

Presumimos de huesos… aunque los únicos huesos reales sean los de esas aceitunas con anchoa del cantábrico, o » jalapeños «…

que siempre pican algo… aunque solo sea tu curiosidad y la mía.

Somos expertos » escapistas » cuando es la realidad la que llama a nuestra puerta y es al » chocar » con ella de frente… cuando aparece » alguien » que te pregunta si duele.

Como si esos huesos ( de aceituna ) tuvieran el poder de anestesiar emocionalmente a quien se alimenta de ellos.

Divagando por la vida… a veces sin sentido… para acabar encontrando un sentido hasta a aquello no lo tiene.

Divagando por la vida acabas comprendiendo como quien encuentra » la novena puerta «, que

la vida se basa en sobrevivir.

Sabiendo que no sobreviviremos a la vida…
aunque solo tú diseñarás la forma y hasta el color de ese camino.

Y, al final de ese arduo recorrido, entiendes que divagar es vivir y que es mejor vivir que divagar.

Dime cuánto divagas y te diré que tu resiliencia es proporcional.

Vivimos en un país en el que gratis es » veneno «, ser creativo es sinónimo de estar » loco «,

por eso el » trabajo « se reserva a quien dice no estarlo…
mientras se llena los bolsillos,
también a golpe de click.

No me importa que divagues…
incluso que hagas lo que te salga del moño,

lo que me importa es si cuando lo haces me salpicas a mí.

Porque entonces comprobaras que:

Houston, tenemos un problema.

¿ Y tú… divagas para sobrevivir o vives para divagar ?.

image

Publicado desde WordPress para Android

Fracaso = Defecto de compromiso

Estándar

Ya, ya sé que muchos de vosotros os lanzaréis al vacío, así sin paracaídas, con tal de rebatir esta simple analogía.

Pero antes de que decidas dar rienda suelta a tu frustración, y la del vecino y hasta la de tantos t tantos supervivientes,

déjame decirte que perseguir tus objetivos hasta alcanzarlos debería ser una obligación.

Algo así como el derecho a la educación;
el derecho a perseguir tus sueños.

Y no me vale que me digas que te cansaste después de más de treinta años de caos político…

varias largas crisis económicas… y una larga lista de excusas que no convencerían ni a tu abuela ni a la mía.

¿ O crees que ellas no conocieran la Guerra y sus miserias ?.

Ellas no planeaban hacían.

La crisis no es guerra ni tus manos son balas, así que nada te impide recorrer tus sueños aun con obstáculos, que el éxito es compromiso y el zapato no es pie.

Está bien que sueñes, es necesario que lo hagas, pero con un ojo abierto, como el Señor de la foto, porque las acciones se hacen despierto, aunque tengas » legañas «, y ojeras… no son excusa.

Sí. Tienes toda la razón. Es más fácil mirar las derrotas de los denás, y vivir perdiendo que ver las derrotas propias y actuar.

No te confundas. Si nunca terminas lo que empiezas, tu problema no es Rajoy, ni el de coleta… eres tú.

Nadar y guardar la ropa nunca es opción si quieres lograr algo en la vida.

Sal y no vuelvas hasta que lo consigas.

Todos somos ambivalentes. Solaparte bajo etiquetas de diseño no te sacará de donde estás, y el fracaso te estará siempre garantizado

Tú sigue » aferrado » a mantener eso que tanto insistes y te diré que no hay mejor manera de perderlo todo.

Libertad es inversamente proporcional a comodidad y a seguridad.

La autocompasión nunca será buen negocio.

¿ Crees que Pérez Reverte nació escribiendo Alatriste ?.

Más bien » Alatriste « descubrió a Reverte como la Guerra despertó su capacidad crítica.

No olvides que mientras ves a los demás » fracasar «, y te sientes orgulloso de no estar solo,

cuando otros tengan éxito » no se girarán a mirarte «.

Pensar y no hacer es igual a fracasar antes de empezar.

No te equivoques. El Señor de la imagen ya ha triunfado. ¿ Por qué ?.

Porque ha conseguido que quienes le observan y admiran también se hayan sentido orgullosos, al menos por un momento.

¿ Y tú… aceptas el compromiso ?.

Publicado desde WordPress para Android

image

Imagen de Fotograflarla Dünya.

Pensar = Tender la ropa

Estándar

Pensar es como tender la ropa. Cuando supones que no va a llover, y le restas trabajo a la bruja Lola, dicho sea de paso, siempre buscas seguridad,
sin darte cuenta que el tiempo y sus inclemencias son de lo más inseguro que hay.

Cuando intentas controlar el futuro pensando que lloverá o no, lo que haces es pensar sobre pensamientos.

Formular hipótesis sin contraste que valga.

Siempre que intentes » controlar » el tiempo, el futuro, y hasta las calorías, si me apuras,
te diré que lo que de seguro perderás es mucho tiempo de tu vida.

¿ Conoces algo más prepotente que pensar en el futuro ?.

Sí. Implica la certeza de que llegarás vivo… y eso es más difícil de averiguar que saber lo que hizo el Rey con su » Juego de Tronos «.

Cuando » tiendes la ropa « con la velocidad misma de Bridget Jones zampándose una tableta de chocolate en vena,
lo que no entiendes es que solo puedes controlar las » pinzas » que sujetan tu ropa…
y que el resto depende del imprevisto.

Pensar es como tender la ropa.

Cuando piensas demasiado acabas más obsesionado que Adrian Monk viendo » 50 Sombras de Grey «.

Cuando no piensas lo suficiente, las nubes que antes veías darán paso a la » tormenta perfecta «, que finalmente, acabará empapando tus » ropas usadas «, y hasta las nuevas, sin remedio.

¿ Un pensamiento de andar por casa ?.

Deja de pensar en si llegará o no, » el diluvio universal «, y tiende la ropa o no,

haz lo que quieras

total, lo que tenga que ser será.

Lo cierto es que tú no controlas el tiempo,
pero tus pensamientos te controlan a ti.

Así que aprovecha para generar pensamientos que alimentan tu cerebro y hasta tu alma

en vez de » adivinar » lo que puede ser y no será

mientras tiendes la ropa.

¿ Y tú… a qué esperas ?.

image

Imagen de Fotograflarla Dünya.

Publicado desde WordPress para Android

Educamos = Somos

Estándar

La educación es como la experiencia. No eliges tu educación inicial como no eliges tus primeras experiencias,
pero tu educación y experiencia siempre te definen.

No te confundas. Educar no es enseñar ni ser es saber.

Porque,

para enseñar hay que saber
pero para educar hay que ser.

Si nunca cortaste huevos, entonces:

nunca aprendiste a capar.

Si nunca fuiste querido, entonces:

nunca aprendiste a valorar.

No existen » fórmulas secretas » para educar,
como no existen fórmulas para querer,

pero lo cierto es que si no quieres educar,
poco queda por hacer.

Un cambio de conducta es directamente proporcional al refuerzo.

Una extinción de conducta es directamente proporcional al castigo.

Por lo tanto,

cambio de conducta no es igual a castigo como refuerzo no es igual a extinción de conducta.

Dime cuánto castigas a tu hijo y te diré que su » sumisión « o » rebeldía « son proporcionales.

Así que:

Educación = Amor + Límites

El amor es el nexo más potente que existe.
Y con tu hijo compartes un nexo biológico, ¿ te parece poco ?.

Los límites equilibran a tus hijos. Les enseñan y educan en la seguridad.

Si la educación es proporcional a la desesperación, entonces es que perdiste el control… más incluso que César Millán en una » sesión de control » al Gobierno, jaja.

Si la educación es proporcional al miedo, entonces tendrás hijos castrados por » secuela seculorum «.

Si la educación es proporcional a la tolerancia a la frustración, entonces tendrás hijos robustos, casi tanto como » Veterinario al recate «…

sí, ¿ qué pasa ?, y se convertirán en debilidad pero no serán débiles.

En resumen,

Amor + Límites = Educación = Ser

Ser o no ser… ésa es la cuestión.

¿ Y tú… eres o sólo predicas ?.

Publicado desde WordPress para Android

image

Amar = Dar

Estándar

Amar siempre implica dar de adentro hacia fuera.
Es un acto absolutamente desinteresado.

El amor es un acto voluntario que nace de cada individuo y no puede ser manipulado cual objeto.

Amar no es querer.

Hay amores que se transforman cual oruga… volviéndose algo etéreo que no puedes tocar pero que sientes dentro de ti.

No te confundas. Aquella canción que recuerdas como su » preferida «, no es amor… es recuerdo.

Puede que jamás olvides esos momentos, son tus anclajes y raíles, pero aprenderás a vivir con ellos, sí o sí.

Cuando tu memoria te demuestra que ha personas que se llaman recuerdosno es amor.

Cuando la razón te » convence » de que hay pensamientos cuyo apellido es nostalgiatampoco es amor.

Cuando las imágenes cuentan historiaseso tampoco es amor.

Cuando el amor te sobreviene en forma de » tormenta perfecta «, y se convierte en hábito…
nada que ver con el amor.

El amor real es aquel que te genera paz y equilibrio.

Lo demás es drama, o apego, o costumbre o incluso miedo.

Recuerda que dar es siempre de adentro hacia fuera…

si aguantas por amor… no existe mayor acto de manipulación que el de sufrir en nombre del amor.

Por amor no se sufre
por amor no se enferma;
por amor no se calla
por amor no se vulnera.

Amar es dar. Y para dar fuera, primero debes dar adentro.

Cuando dar se convierte en un barril sin fondo y recibir sigue siendo la » asignatura pendiente «, eso no es amor sino codependencia.

Amar es dar y dar es querer.
Hay quien dice amar sin dar;
hay quien dice querer… sin saber.

Para amar hay que querer
para querer hay que saber.

Y so no te quieres a ti mismo
difícilmente podrás amar, querer o saber.

image

Publicado desde WordPress para Android

Je ne suis pas

Estándar

La primera vez que escuché un sonoro » Je suis » fue hace unos cuantos años… en concreto, fue en el contexto de una campaña acerca de la Renta en Navarra:

» Pamplona somos todos « afirmaba con la destreza de Juan Tamariz haciendo un truco de narices.

La ciudad se vio envuelta en un verde esperanza que acabó » penetrando « hasta en el inconsciente más » rebelde «, y muchos, acabamos participando de la campaña, sin querer, alimentándola de » souvenires « más propios de quien viaja a New York, y acaba » coleccionando gorras «.

Aún » purula » por ahí, algún extinto boli de aquella época que recuerda la eficacia de una campaña diseñada para ganar o recaudar.

Es ahora cuando el apogeo de esta moda » aterriza » con más fuerza que nunca entre el común de los mortales… haciendo de la libertad de expresión… un espacio de libre albedrío.

Y es que el espíritu de ese » Todos somos «, traspasa fronteras a golpe de click.

No te confundas. No todos somos todo. Para empezar el término » todo « hace referencia a un término absoluto… y como tal no existe…
y si existe… mal síntoma.

Así que como marketiniana anti-todo te animo a poner de moda un sonoro: » Je ne suis pas.

Se trata de un principio que no niega a la multitud, pero que me permite hacer valer mi derecho como » ciudadana y no oveja de un lugar llamado mundo «…

con mi aportación individual para una puesta en común con el resto de los mortales.

¿ Y tú… te apuntas a la moda del » Je ne suis pas ?.

image

Publicado desde WordPress para Android

Principio = Final

Estándar

Hay que ver cuánto nos enseñan de principios y qué poco sobre finales.

El final siempre va acompañado de una connotación negativa que no tiene porqué corresponder con la realidad.

El final es natural y necesario. A veces pensar que » todo » tiene un final es lo único que te hace seguir adelante.

A veces es tanto el dolor que deseas que el final llegue pronto; otras,
pensar en el final hace que pierdas el presente divagando sobre algo que ocurrirá o no… cuando tenga que ocurrir… consciente de que escapa a tu control.

Lo cierto es que hay principios que no elegimos como hay finales que tampoco.

Sin embargo son aquellas sobre las que tenemos plena responsabilidad los que más nos hacen sufrir.

La llamada » sociedad del desarrollo « nos invita incesantemente a iniciar proyectos como a cambiar de dieta… sin percatarse que, a menudo, resulta mucho más sana la pedagogía acerca de uno u otro final.

Mientras tanto seguiremos en ese » continuum » de relaciones inestables donde » todo vale «, con tal de evitar lo inevitable.

Seguiremos negando la mayor con tal de no mirar ni de reojo, la posibilidad de que a veces, alejarse es más digno que continuar humillándote cual barril sin fondo.

Siempre de principios… nunca sobre finales.

El riesgo que se corre al obviar la realidad es que se fomentan patrones como la indefensión y la desesperanza ante un panorama que se dibuja sin remedio,
y del que es necesario pensar que existe un final.

A veces postergar indefinidamente el final de X o Y,
te provoca una profunda sensación de indignidad, de la que » parece » imposible salir, aunque no lo es.

En el amor erradicaríamos mucho drama innecesario si alguien nos hablara del final, con la misma determinación con la que » proclaman » el amor romántico.

El amor romántico no existe, no te confundas.
Y cuando existe siempre acaba mal.

El temor al final no solo limita la vida sino que además se rebela como el mayor de los negocios posibles.

El temor al cambio mantiene el bipartidismo… pero, el temor al bipartidismo a su vez…
alimenta el cambio.

Temer el final de lo que sea es como » aferrarse » a un presente que te vulnera y somete sin remedio.

Los finales existen… los finales son necesarios..
los finales no se eligen… pero siempre puedes elegir acerca de los finales.

¿ Y tú… eres de principios o sabes distinguir también los finales ?.

image

Publicado desde WordPress para Android